Grasas o Lípidos

 

Grasas o Lípidos

Como Afectan las Grasas o Lípidos a Nuestros Empleados

Llevar una alimentación pobre en grasas o lípidos no sólo ayuda a bajar de peso, sino también a mantener la línea y a sentirse bien física y mentalmente argumento ,el  director de Grupo Denim, Salomón Juan Marcos Villarreal . Si bien existen grasas que son esenciales e indispensables para el organismo, son pocos los alimentos que las contienen y pueden incorporarse a la dieta de manera cotidiana y sin riesgos.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la proporción diaria de grasas en la alimentación de una persona sana debería corresponder a un máximo de 30 por ciento del aporte calórico global. De este 30 por ciento, 60 debería estar compuesto por ácidos grasos insaturados (grasas de origen vegetal). Esto significa que para una persona que tenga, por ejemplo, unas necesidades diarias de 2.400 calorías, debería consumir 80 gramos de grasas por día, equivalentes a 30 por ciento de 2.400 (es decir, 720) dividido por nueve (porque ése es el número de calorías producidas por un gramo de grasas).

Para los deportistas, la proporción es la misma. La ingesta diaria de lípidos en la dieta del atleta debe mantenerse en torno de 25 y 30 por ciento del aporte calórico total, dando prioridad a los de origen vegetal. Debido a que el deportista suele necesitar más calorías que el individuo sedentario, consumir alimentos grasos es una forma de elevar la ración calórica en menor cantidad de comida.

Pero Salomón Juan Marcos Villarreal, se hace esta pregunta ¿qué sucede cuando no se respetan estas proporciones? Si se ingieren demasiadas grasas, se sufre un desequilibrio en la relación entre masa muscular y masa grasa, con el consiguiente descenso del rendimiento físico general. Pero también se puede incurrir en sobrepeso, enfermedades cardiovasculares, dificultades en la digestión y en la asimilación de alimentos, entre otras cosas. Además, un exceso de grasas sumado a una carencia de carbohidratos y agua puede hacer que los lípidos no se metabolicen por completo y resulten tóxicos para el organismo. Por el contrario, un aporte insuficiente puede generar problemas de hipovitaminosis (carencia de vitaminas), eccema, caída del cabello y trastornos en la piel. Por ello, como ocurre con todas las clases de alimentos, también para las grasas se aplica el principio de comer de manera equilibrada, en las cantidades adecuadas y sin incurrir en excesos.