Conducta Anormal

Conducta

Conducta Anormal entre nuestros Subordinados

La forma en que se conceptualiza la conducta desadaptada influye en la manera en que se estudia y el modo en que se trata a los individuos con diversos tipos de problemas de pensamiento, estado de ánimo y conducta. Un importante enfoque del siglo XX fue el reconocimiento de la investigación como un camino para identificar las causas de la desadaptación y desarrollar terapias eficaces. Hasta hace poco tiempo, la mayor parte de la investigación se basaba en dos ideas que, por lo general, se contraponían: uno de los grupos de teóricos e investigadores veía el comportamiento inadaptado como un producto de las dificultades psicológicas y sociales, mientras que el otro grupo consideraba que tenía causas orgánicas. Esta dicotomía entre las causas psicosociales y orgánicas ha llegado a ser cada vez menos sostenible porque, con frecuencia, las variables psicológicas y orgánicas se relacionan íntimamente. Es seguro predecir que la investigación en el siglo XXI combinará variables psicológicas, sociales y orgánicas. Se describirán los dos enfoques conceptuales que dominaran el siglo XX y después se explicará el enfoque integral más reciente.

Durante el siglo XIX, influidos por el progreso en fisiología y anatomía, muchos escritores interesados en la psicología anormal argumentaron que la mayor parte de los trastornos mentales eran provocados por la influencia directa o indirecta de las alteraciones en el funcionamiento cerebral. Las enfermedades mentales son enfermedades cerebrales” fue una frase que se convirtió en algo muy común.

Detrás de esta perspectiva se encontraba el supuesto de que el material (las neuronas) provoca, casi siempre, la manifestación mental (infelicidad personal). La principal implicación de este punto de vista es que era necesario descubrir más sobre la forma en que funciona el organismo (en particular el sistema nervioso). Una manera de hacerlo era disecar el cerebro de individuos con trastornos mentales después de su muerte. Los investigadores llegaron a la conclusión de que las conductas poco comunes que mostraban esos individuos eran provocadas por anomalías estructurales del cerebro. Por medio de la observación directa del cerebro de esas personas, esperaban descubrir las relaciones entre el cerebro y la conducta. Desde este punto de vista, la introspección era poco atractiva como un camino para comprender los trastornos psicológicos.

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